Sacyr: cuatro años de marca, comunidad y branding regional.
Partner estratégico desde 2022. Branding para el Aeropuerto El Loa, el Hospital Regional de Antofagasta y cinco concesiones nacionales. Comunidad 24/7, todo con criterio humano.
Hay marcas que no se manejan con plantillas: necesitan oído, cintura y alguien al teléfono cuando algo se mueve. Sacyr es una de ellas. Llevamos cuatro años a su lado y la receta sigue siendo la misma: criterio humano, sensibilidad social y supervisión experta sobre cada pieza que sale a la calle.
Cuatro años, una sola forma de trabajar
Empezamos en 2022 y desde entonces somos partner estratégico de Sacyr en Chile. La relación no se sostiene en respuestas tipo ni en piloto automático: se sostiene en personas que entienden la marca, conocen el contexto regional y responden con tino cuando hay que responder.
Lo que hacemos día a día
- Instagram con visual storytelling. Grillas pensadas para equilibrar lo corporativo con la cercanía comunitaria. Ningún post sale por inercia.
- Dirección de arte original. Cada arte y cada creativo nace desde cero, alineado al manual de marca de Sacyr. Sin templates ni stock genérico.
- Operación 24/7, los 365 días del año. Monitoreamos lo que se dice, atendemos a la comunidad y, cuando aparece una contingencia, hay un equipo humano listo para gestionarla.
Branding e identidad para proyectos de envergadura nacional
En estos años acompañamos a Sacyr en hitos que cruzan salud, transporte y conectividad regional:
- Aeropuerto El Loa, Calama — diseño y elaboración del logo del proyecto.
- Hospital Regional de Antofagasta — identidad visual para el hospital insignia del norte del país.
- Red Vial Nacional — identidad y señalética digital para Ruta del Elqui, Ruta del Desierto, Ruta del Algarrobo, Valles del Desierto y Ruta de Limarí.
«El aporte de Digitals ha marcado la diferencia en posicionamiento y creatividad. Destacamos la flexibilidad, la adaptación y la calidad del trabajo.»
— Natalia Marambio, Prensa y Contenido · Sacyr
Por qué este modelo funciona
Porque proyectos como un hospital, un aeropuerto o una autopista no se comunican con piloto automático. Cada uno tiene una comunidad detrás, una contingencia posible y una historia local que respetar. Y eso lo lee bien una persona, no un guión preconfigurado.
Cuatro años después, seguimos ahí. Mismo equipo, misma responsabilidad, misma forma de trabajar.